Se calcula que, en España, el alcoholismo está relacionado con unas 25000 muertes al año.

El alcohol, es una de las principales causas de mortalidad prematura, enfermedad y discapacidad en nuestro país.

 

Los síntomas del alcoholismo

 

A pesar de que abusar del alcohol y ser alcohólico no es lo mismo, un abuso prolongado del alcohol puede llevarnos fácilmente al alcoholismo.

Abusar del alcohol es la práctica de consumir grandes cantidades de alcohol en situaciones puntuales, generalmente reuniones o acontecimientos sociales.

Pero dicha práctica no procede de una dependencia física.

Los síntomas de un abuso del alcohol, comprenden:

  • Falta de equilibrio y problemas para caminar.
  • Limitaciones del habla.
  • Malestar general.
  • Lagunas mentales.
  • Dificultad para concentrase o mantener la atención.

Ser alcohólico implica el hábito de beber alcohol a diario.

Este hábito, conlleva una tolerancia creciente a la bebida y la consecuente dependencia física del alcohol, que fomenta un deseo continuo e incontrolado de beber.

Los síntomas del alcoholismo aparecen progresivamente, y comprenden:

  • Pérdida de apetito.
  • Náuseas y vómitos.
  • Insomnio.
  • Ansiedad.
  • Temblores y espasmos musculares.
  • Dolor de cabeza.
  • Entumecimiento de las extremidades.
  • Sudoración.

Para determinar cuándo una persona ha consumido alcohol hasta un nivel perjudicial, recurrimos al nivel de alcohol en sangre.

Un nivel de alcohol en sangre de 0.08% o mayor, está considerado consumo de riesgo.

Para llegar a este porcentaje, un hombre debe consumir, por regla general, cinco o más bebidas, y una mujer, cuatro o más.

 

Efectos secundarios del alcohol

 

Cuando afirmamos que consumir alcohol a estos niveles es perjudicial nos referimos, tanto al impacto que ocasiona en el entorno del bebedor:

  • Accidentes de tráfico.
  • Accidentes laborales.
  • Accidentes domésticos.
  • Suicidios.
  • Condenas criminales.
  • Desórdenes públicos.
  • Agresiones sexuales.
  • Relaciones sexuales sin protección.
  • Incumplimiento de las responsabilidades laborales.
  • Abandono de las responsabilidades familiares.
  • Violencia física y psicológica hacia otras personas.
  • Conflictos familiares.

Etc…

Como a las consecuencias directas sobre la salud de sus órganos vitales:

  • Cerebro: disminución de las funciones motoras, la memoria y la concentración.
  • Corazón: aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Pulmones: redoble de la respiración.
  • Estómago: inflamación de la mucosa gástrica.
  • Riñón: reducción de los niveles de la hormona antidiurética.
  • Hígado: producción de químicos tóxicos que inflaman el hígado y destruyen sus células.

Tener una tasa de 3/4 g/l de alcohol en sangre, o mayor, puede provocarnos un coma etílico grave. En cuyo caso, la mejor opción es llamar a los servicios de urgencia y abrigar al afectado hasta que llegue una ambulancia.

 

Tratamiento del alcoholismo

 

Dejar de ser alcohólico nos es fácil.

El tratamiento del alcoholismo empieza y termina en la psique del propio afectado.

Para poder recuperarse, es imperativo reconocer que tiene un problema con el alcohol y el firme empeño de dejarlo.

La siguiente parte del tratamiento incorpora la desintoxicación. En esta fase, el alcohólico deberá superar el síndrome de abstinencia.

Para superarlo, será necesario un importante trabajo psicológico, cuidados médicos y de enfermería, y el uso de medicamentos que disminuyan las convulsiones y el delirium tremens.

En esta fase, también se establece una dieta especial, con suplementos vitamínicos que compensen las deficiencias nutricionales del paciente.

Algunos fármacos para tratar la dependencia del alcohol, ofrecen a los pacientes la posibilidad de abordar la abstinencia, no desde el cese brusco y absoluto de la adicción sino mediante la disminución dosificada del consumo de alcohol; de la misa manera que funcionan los medicamentos para dejar de fumar.

Pero, seamos conscientes de que la medicación nunca será la panacea para superar nuestra adicción.

La farmacología puede ayudarnos, pero es trabajo de la propia persona el conseguir abandonar la adicción para siempre y evitar recaídas.

En las farmacias pueden ayudarnos e informarnos sobre cualquier duda relacionada que tengamos al respecto.

Recuerda que el farmacéutico/a es un profesional sanitario, su implicación en el tratamiento farmacológico supone una garantía de seguridad.

 

Datos sobre el buso del alcohol en España

 

Actualmente, el alcohol es una de las sustancias psicoactivas que empieza a consumirse a edad más temprana, con una media de edad de entre 15 y 16 años.

El mayor número de intoxicaciones etílicas agudas se da en personas entre los 15 y los 34 años, siendo cada vez es más frecuente el abuso del alcohol entre los jóvenes, que lo consumen en sus momentos de ocio y sociabilidad.

Tomemos consciencia de que el abuso del alcohol en la adolescencia y la juventud afecta negativamente a sus capacidades cognitivas y sociales, y propicia el que puedan verse afectados por diversas enfermedades mentales graves.