La andropausia es un proceso biológico relacionado con el envejecimiento masculino, en el que tiene lugar una caída progresiva de los niveles de testosterona. Puede que nos resulte más familiar bajo el nombre de: menopausia masculina o síndrome de déficit de testosterona.

 

¿Qué es la andropausia y a quiénes afecta?

 

Tal vez por desconocimiento o quizás por querer pasar inadvertidos, lo cierto es que los hombres no hablan sobre la andropausia como corresponde, siendo un proceso natural que debe ser monitoreado por un médico.

La andropausia posee algunas similitudes con el climaterio femenino y también varias diferencias.

Al igual que en el climaterio, va ligado a la edad y a la disminución de hormonas, en este caso, las hormonas testosterona. Por un lado, las células masculinas encargadas de producir testosterona reducen su rendimiento, por otro, la proteína SHBG se lleva dichas hormonas en mayor proporción que durante la juventud. Ambos fenómenos unidos conllevan un nivel menor de hormonas testosterona disponibles en sangre.

Como sucede en el climaterio femenino, también se trata de un proceso natural en la vida de los hombres, que suele comenzar a partir de los cuarenta años de edad. Pero, la andropausia no va vinculada a la pérdida total de la fertilidad masculina. Y, el descenso en la producción de espermatozoides que comporta es paulatina, pudiendo durar muchos años.

Los varones pueden seguir siendo fértiles hasta edades muy avanzadas. Por regla general, el descenso de los niveles de testosterona es de un 1% aproximado anual hasta los cuarenta y cinco años de edad, momento en el cual este porcentaje aumenta gradualmente.

 

Síntomas asociados a la andropausia

 

La testosterona tiene un papel fundamental en el organismo masculino e influye en muchas de sus funciones. Ahora bien, igual que sucede en el climaterio femenino, la sintomatología que acompaña a la andropausia no será exactamente igual en todos los hombres.

Sus síntomas guardan similitudes con la sintomatología femenina, pero, en este caso, pueden ser tan débiles que pasen inadvertidos. En términos generales, los síntomas más comunes de la andropausia son:

  • Disminución del deseo sexual: con un descenso progresivo de la libido.
  • Disfunción eréctil: menor número de erecciones espontáneas y matinales, erecciones menos firmes y menor volumen de eyaculación.
  • Reducción del tamaño testicular: debido a una menor producción de semen.
  • Declive de la fertilidad: que no perdida total.
  • Aumento de peso: se incrementa la grasa corporal, se reduce la masa muscular y hay una tendencia al estreñimiento.
  • Merma en altura: derivada de la pérdida de masa muscular y del déficit de densidad ósea.
  • Malestar e hinchazón de las mamas: por los cambios hormonales (ginecomastia senil).
  • Alteraciones del sueño: tendencia a dormirnos con facilidad, pero con fases de insomnio y despertares rápidos.
  • Falta de energía: mayor sensación de cansancio, menor fuerza y disminución de la densidad ósea.
  • Trastornos emocionales: depresión, ansiedad, irritabilidad y nerviosismo, pérdida de confianza y problemas para memorizar y concentrarse.

 

Combatir los síntomas de la andropausia

 

Lo primero que debemos entender es que la andropausia no es una enfermedad y no se puede curar; es una fase de la vida que hay que aceptar con naturalidad. Partiendo de esta aceptación, podemos adoptar estilos de vida saludables que nos ayudarán a superar los síntomas y tener una mejor calidad de vida:

  • Alimentación equilibrada: eliminemos el azúcar, la cafeína y las grasas, y prioricemos verduras, frutas, legumbres y pescado.
  • Complementos nutricionales: con suplementos de zinc, omega 3, vitamina D o calcio. Pero, antes de incluirlos en nuestra dieta, preguntemos al médico qué suplementos se adaptan mejor a nuestro caso particular.
  • Ejercicio regular: mantenernos activos impulsará la creación de hormonas masculinas, fortalecerá nuestros músculos y huesos, nos ayudará a descansar, a controlar el estrés y favorecerá nuestro bienestar mental.
  • Eludir el tabaco, el alcohol y otras drogas: todas ellas reducen nuestros niveles de testosterona en sangre.
  • Acudir al médico periódicamente: para controlar los niveles de testosterona, nuestra densidad ósea o el colesterol, entre otros.

En lo que se refiere a plantas medicinales que sirvan para ayudar a sobrellevar los síntomas de la andropausia, destacamos:

  • Ginkgo biloba: el ginkgo biloba ayuda a evitar la pérdida de memoria, potencia la energía y mejora la circulación sanguínea, favoreciendo la erección.
  • Maca: la raíz de maca favorece la circulación sanguínea, potenciando la erección, y aporta energía.
  • Ginseng: el ginseng ayuda a controlar la depresión y a combatir la pérdida de deseo sexual.

El uso de plantas medicinales con fines terapéuticos es un proceso de medicación que debe ir supervisado por un profesional sanitario. Pregunta en la farmacia la mejor alternativa para tu caso particular y el modo correcto de ponerla en práctica.