Premenopausia, perimenopausia y menopausia son las tres etapas que componen el llamado ‘climaterio’.

El climaterio es un período en la vida de toda mujer donde el agotamiento ovárico conduce, progresivamente, al fin de su ciclo reproductivo.

 

Diferencias entre premenopausia, perimenopausia y menopausia

 

Aunque premenopausia, perimenopausia y menopausia completan el mismo ciclo, no son lo mismo.

La premenopausia es la primera fase y el momento en el que empiezan las señales de agotamiento ovárico, con ciclos menstruales irregulares por el descenso de las hormonas que regulan la menstruación.

Perimenopausia es la siguiente fase, marcada por la reducción del nivel de estrógenos, la progresiva pérdida de la menstruación y síntomas como: sofocos, sequedad vaginal o insomnio.

Menopausia es la última fase y el fin del período reproductivo de la mujer. Supone dejar de producir óvulos y, en consecuencia, hormonas estrógeno y progesterona.

Se considera que hemos entrado en la menopausia tras permanecer doce meses seguidos sin menstruar, ni presentar sangrados esporádicos.

 

A qué edad empieza el climaterio y cuánto dura

 

Generalmente, las irregularidades en la menstruación empiezan en algún momento de los cuarenta años de edad. Pero hay mujeres que advierten síntomas de premenopausia a mediados de los treinta.

Los síntomas de la premenopausia y la perimenopausia empiezan entre cinco y ocho años antes de la menopausia, y el climaterio termina algunos años después.

Es decir, el climaterio puede durar diez años o más.

Tengamos presente que cada mujer es distinta, por lo que no se puede establecer un tiempo uniforme para todas.

 

Síntomas de la premenopausia y la perimenopausia

 

Todos los síntomas que acompañan a la premenopausia y la perimenopausia van asociados a la disminución en la producción de hormonas estrógeno y progesterona.

Aunque las manifestaciones no serán exactamente iguales en todas las mujeres, los síntomas más generalizados son:

  • Irregularidad en los períodos menstruales: el tiempo entre períodos se vuelve impredecible, el sangrado puede ser abundante o escaso, y la duración de la regla varía.
  • Molestias premenstruales: dolor de pechos, dolor de ovarios, dolor de cabeza e hinchazón abdominal.
  • Disminución de la fertilidad: mientras tengamos la regla podemos quedarnos embarazadas, pero nuestra capacidad para concebir es reducida.
  • Estado de ánimo cambiante: irritabilidad, intensidad emocional y tendencia a la depresión y la ansiedad.
  • Sofocos y problemas para dormir: la alteración de las hormonas puede implicar sofocos intermitentes y sudoración nocturna.
  • Sequedad vaginal y disminución de la libido: al bajar el nivel de estrógenos somos más vulnerables a infecciones vaginales o urinarias, los tejidos vaginales pierden lubricación y elasticidad, y las relaciones sexuales son más dolorosas.
  • Cambios en los niveles de colesterol: el colesterol malo (LDL) aumenta y el colesterol bueno (HDL) disminuye, lo que eleva la posibilidad de sufrir una enfermedad cardíaca.
  • Disminución de la densidad ósea: la perdida de estrógeno y progesterona limita nuestra capacidad de regenerar masa ósea, mientras que la posibilidad de perderla aumenta.
  • Aumento de peso: los estrógenos ayudan a metabolizar las grasas, reducir los niveles de colesterol, favorecen la circulación y rebajan la tensión arterial. Al dejar de producirlas, la grasa se redistribuye y su proporción aumenta.

 

Combatir los síntomas del climaterio

 

El climaterio es un período biológico que, aunque puede ser molesto, forma parte de la evolución natural del organismo de toda mujer.

No existen tratamientos para evitar el climaterio, pero sí estilos de vida y remedios que sirven para sobrellevar los síntomas y superarlos convenientemente:

  • Hidratante vaginal: busquemos productos sin glicerina. Existen estrógenos vaginales que alivian la sequedad vaginal y algunos síntomas urinarios.
  • Alimentación equilibrada: una dieta baja en grasa y rica en fibra nos ayudará a combatir la osteoporosis y los problemas de colesterol. Podemos a complementar la alimentación con suplementos de calcio, vitamina D, vitamina C, vitamina E o vitaminas B2 y B3. Hablemos con el médico sobre los complementos nutricionales que mejor se adapten a nuestras necesidades.
  • Ejercicio regular: para fortalecer músculos y huesos, y potenciar el bienestar físico y psicológico. El yoga es un excelente ejercicio que, además, nos ayuda a relajarnos.
  • Dormir adecuadamente: en unos horarios regulares y el tiempo necesario para estar descansados.
  • Evitar alcohol, tabaco y otras drogas: pues aumentan la frecuencia e intensidad de los síntomas.
  • Exámenes médicos periódicos: para controlar nuestros niveles de glucosa, colesterol y el estado de nuestra densidad ósea.

En cuanto plantas medicinales que sirvan para lidiar con los síntomas del climaterio, destacamos:

  • Pasiflora: la pasiflora alivia el nerviosismo y el insomnio.
  • Perejil: aumenta la producción de estrógenos.
  • Cardamomo: con sustancias de efecto estrogénico.
  • Aceite de onagra: para desequilibrios hormonales y alteraciones menstruales.
  • Regaliz: regula el nivel de estrógenos.

Recordar que el uso de plantas medicinales es un proceso de medicación y debe ser supervisado por un profesional sanitario.

Consulta en la farmacia la opción que mejor se ajusta a tus necesidades, la forma de usarla y su posible interacción con otros medicamentos que estés usando.