Hay una gran cantidad de autodenominados gurús de las redes sociales que van repartiendo consejos sobre cuál debe ser la mejor forma de tener presencia en estas redes. Pero, ¿en qué basan estos consejos?

Según hubspot.com, estos consejos no tienen la mayoría de las veces ningún fundamento, y únicamente se basan en la propia experiencia de quien los da, pero hay que recordar que en Internet, lo que te sirve a ti, no siempre me sirve a mi.

Así que veamos diez consejos que se pueden ignorar.

1. Hay que tener presencia en todas las redes sociales.

Este quizás sea el peor consejo de todos. Si tu público no está en un sitio, no pierdas el tiempo. Experimentar no está mal, y abrir nuevas líneas de negocio siempre es bueno, pero si no funcionan, hay que estar dispuesto a dejarlo cuanto antes. Muchas redes sociales han aparecido y se han quedado por el camino, sin embargo otras parecen una apuesta segura ya que van creciendo día a día. Hay que centrar los esfuerzos en lo que nos vaya a reportar un beneficio.

2. Céntrate en Facebook

O en LinkedIn o en Twitter o en la red social que te inventes esta tarde, ¿por qué no? Los gurús tienden a señalar a las redes sociales como el santo Grial para triunfar el siglo XXI, pero hay que saber que muchas veces pueden no ser la mejor opción para tu empresa. Experimenta. Determina si tu público está en determinada red social y enfoca tus esfuerzos en lo que te sea más rentable.

3. No es necesario correo electrónico.

Teniendo en cuenta que la mayoría de las redes sociales requieren de una cuenta de correo electrónico para registrarse, este consejo se cae por su propio peso.

4. Automatiza todas tus publicaciones.

Tener actualizadas las redes sociales lleva mucho tiempo, dicen, así que dedica un poco de tiempo para dejar todo programado.

La gente no quiere ver basura, quiere relacionarse y ver conversaciones reales. Si quieres automatizar algo de contenido, como las actualizaciones de un blog, no dudes en hacerlo, pero no olvides que la gente quiere interactuar.

5. Envía un mensaje directo a todos tus nuevos seguidores.

Si quieres darles las gracias, relaciónate con ellos, pero ten en cuenta que un mensaje directo es impersonal y frío, y la mayoría de las veces se ve como spam.

6. Si sus clientes no están en las redes, puedes ahorrártelas.

Según un estudio de Pew Research Center, el 69% de los adultos usan las redes sociales, por lo tanto ¿crees que ninguno de tus clientes potenciales están dentro de esa mayoría?

7. Utiliza una herramienta para autopublicar tus mensajes en todas las redes a la vez y así ahorrar tiempo.

Si ya hemos hablado que automatizar todas las actualizaciones nunca es una buena idea, imagínate poner el mismo mensaje para todas tus redes sociales. Es verdad que se ahorrará tiempo, pero cada red social es un mundo y ofrece unas posibilidades que las otras no lo hacen, por eso es mejor gastar un poco de tiempo en personalizar cada mensaje. Las fotos quedan muy bien en Facebook y en Instagram. Por otro lado, en Twitter se pueden actualizar contenidos con más frecuencia. Aprovecha este plus.

8. No permitas a tus empleados usar las redes sociales.

Algo completamente inútil. Puedes prohibir el acceso desde los ordenadores de la oficina a las redes sociales, pero hoy en día casi todos tus empleados tendrán un smartphone desde el que acceder a las mismas. Si quieres dinamitar la relación con tus empleados y hacer que aumente la desconfianza, adelante, prohíbe lo que tengas que prohibir. Sólo dañarás la relación con tus empleados y acabarás logrando que hablen mal de ti por medio de perfiles falsos. Y si los propios empleados de una empresa hablan mal de la misma, ¿por qué no lo van a hacer los consumidores?

9. Los comentarios negativos.

Hay algunos que optan por no responder a los comentarios negativos, otros que sí. Algunos, incluso, son de la opinión de que hay que bloquearlos y en la medida de lo posible impedir este que se puedan publicar este tipo de comentarios.

En primer lugar hay que distinguir a los trolls, profesionales del insulto que sólo buscan provocar. Luego hay comentarios negativos que sólo buscan una solución. Esos hay que saber identificarlos, ya que un problema no resuelto a tiempo se puede magnificar y acabar convirtiéndose en una ola que nos ahogue. Ten cuidado, identifica las críticas constructivas y saldrás ganando.

Los que piensan que hay que ocultar, silenciar o borrar todos los comentarios negativos, pues no hay mayor ciego que el que no quiere ver.

10. Sólo hablo de mí. 

Si quieres convertirte en alguien antipático, adelante habla sólo de ti y de tus logros, pero hay que interactuar, hablar de la competencia, de cómo está el mercado. Juega con tus seguidores. Pregúntales qué les parece lo que haces y aprende de sus comentarios.