Hoy en día existen múltiples métodos anticonceptivos a nuestro alcance. Algunos necesitan receta médica para poder comprarlos en nuestra farmacia de confianza y, por lo tanto, la intervención de un profesional sanitario. Es importante aprovechar la visita al médico para aclarar cualquier duda que nos surja.

Ninguno de ellos, por sí mismo, nos protege de infecciones ni enfermedades de trasmisión sexual. Sólo combinados con el condón interno o con el preservativo masculino estaremos protegidos.

Ninguno de ellos tiene porqué interrumpir nuestro momento de intimidad, podemos compaginarlos con otros métodos anticonceptivos y usarlos junto a lubricantes, tampones, copas menstruales o compresas. Y, si decidimos tener hijos, basta con dejarlos y podremos quedar embarazadas de forma inmediata.

 

Métodos anticonceptivos con receta médica disponibles en farmacias

 

Menos el DIU de metal, todos usan hormonas para evitar la concepción deteniendo la ovulación y favoreciendo el espesor del moco de nuestro cuello uterino. Son:

 

  • El diafragma: copa de silicona, blanda y flexible, en la que debemos introducir una cucharada de espermicida para que tenga mayor efectividad. Se coloca hasta dos horas antes de la relación y hay que dejarlo puesto hasta seis horas después. Podemos colocárnosla nosotras mismas y, si vamos a tener relaciones varias veces, hay que añadir más espermicida. Si la cuidamos correctamente, podemos usar el mismo diafragma durante dos años, pero nunca durante más de 24h seguidas.
  • Las pastillas anticonceptivas: anticonceptivos orales que tomaremos nosotras mismas, cada día. Existen dos tipos: combinadas y de solo progestina. Es el método anticonceptivo más usado hasta día de hoy, requiere de un chequeo médico, al menos, una vez al año y de una revisión de nuestra presión arterial tres meses después de empezar a tomarla.
  • El parche anticonceptivo: parche que podemos colocarnos nosotras mismas sobre la piel limpia y seca (sin cremas, maquillaje o talcos), y en un lugar plano, como: el vientre, los glúteos, la espalda o el antebrazo. Se usa durante una semana y luego hay que ponerse uno nuevo, en un lugar distinto del que colocaste el anterior. Así durante tres semanas seguidas, la cuarta semana debemos sacarlo y esperar siete días hasta ponernos uno nuevo (coincidiendo con la semana que nos baje el período).
  • El anillo vaginal: anillo pequeño y flexible que nos introducimos nosotras mismas y podemos usar 24h al día durante tres semanas seguidas. No tenemos que preocuparnos por su ubicación exacta, si podemos caminar sin notarlo es que está bien. En la cuarta semana debemos sacarlo y esperar una semana hasta ponernos uno nuevo (coincidiendo con la semana que nos baje el período).
  • El dispositivo intrauterino, DIU: existen dos tipos de dispositivos intrauterinos: de metal (sin hormonas) y de plástico flexible (hormonal). Su eficacia anticonceptiva está entre los cinco y los doce años, dependiendo del que escojas. Debe colocarlo nuestro médico de confianza, podemos ponérnoslo en cualquier momento (incluso tras dar a luz) y su procedimiento dura unos cinco minutos. El DIU también es de gran efectividad como método anticonceptivo de emergencia, si te lo pones en las siguientes 120 horas de haber tenido una relación sexual de riesgo.

 

Métodos anticonceptivos disponibles en centros de salud y ginecológicos

 

También podemos decantarnos por métodos anticonceptivos que sólo podremos adquirir en un centro de salud o en nuestro centro ginecológico de confianza, son:

 

  • La bola intrauterina, BIU: método anticonceptivo con sólo tres meses de comercialización en España. Sus características son iguales a las del DIU de metal, pero en forma de bola tridimensional, blanda y moldeable.
  • La inyección anticonceptiva: método anticonceptivo hormonal y libre de estrógenos, que debe inyectarnos, preferentemente, nuestro profesional sanitario de confianza, cada tres meses.
  • El implante anticonceptivo: método anticonceptivo hormonal y libre de estrógenos, en forma de pequeña varilla flexible. Debe implantárnosla nuestro profesional sanitario de confianza bajo la piel de la cara interna de nuestro brazo no dominante, y tiene una duración de tres años.
  • La ligadura de trompas: procedimiento quirúrgico y permanente en el que nos cierran, cortan o extraen, de forma permanente, partes de nuestras trompas de Falopio.
  • La vasectomía: procedimiento quirúrgico y permanente en el que nos bloquean los conductos del escroto que transportan los espermatozoides, con el objetivo de que éstos no puedan salir de dicho conducto.