¿Qué es el coronavirus?

Los coronavirus son un tipo de virus que se identificaron por primera vez en los años 60 y cuyo origen es, hasta la fecha, desconocido. Al coronavirus se le denomina así por las puntas en forma de corona que hay en su superficie.

Como tal, los coronavirus afectan al aparato respiratorio, con síntomas que pueden ir desde un resfriado común hasta un síndrome respiratorio agudo severo.

Algunos coronavirus afectan únicamente a animales, pero existen coronavirus que han logrado pasar de animales a humanos y posteriormente de humano a humano. A lo largo de la historia, se han detectado tres variantes importantes de coronavirus: el SARS-CoV, el MERS-CoV, y el COVID-19.

  • SARS-Cov: tuvo su origen en el año 2002 en China, afectando a más de 8000 personas con una mortalidad cercana al 10% que provocó más de 700 fallecidos.
  • MERS-CoV: este coronavirus se detectó en 2012 en Arabia Saudí, y hasta 2019 se habían notificado casi 2500 casos con más de 800 muertes.

COVID-19: el coronavirus conocido denominado SARS-CoV 2 y llamado COVID-19 se trata de un nuevo tipo de coronavirus que se detectó por primera vez a finales de 2019 en un mercado de Wuham, en la provincia de Hubei, en China. Se trata de una infección que puede transmitirse entre personas, y que desde que se detectó no ha dejado de afectar cada vez a más personas y países, detectándose casos en Europa a finales del mes de febrero de 2020.

El coronavirus se originó en un mercado de animales vivos, y posiblemente el reservorio principal fueron los murciélagos. Así, los primeros casos documentados fueron en los trabajadores de este mercado, por lo que lo más probable es que el contagio se produjese al entrar en contacto con sus secreciones.

El contagio entre personas se produce al respirar las “gotitas respiratorias” que la persona infectada expulsa al estornudar o al toser. Para que se produzca el contagio, es necesario que la persona se encuentre a una distancia inferior a dos metros del contagiado. La contagiosidad del coronavirus variará en función de la cantidad de virus presente en las vías respiratorias.

Es posible también contagiarse al tocar una superficie que haya tenido contacto con el virus y al llevarse posteriormente las manos a los ojos o a la boca. El contacto personal entre personas puede ayudar también a la propagación del virus, como por ejemplo al besarse o al estrechar las manos a la hora de saludarse.

Pronóstico del coronavirus

Hasta la fecha no se sabe demasiado sobre el origen del coronavirus y tampoco existe una vacuna o una cura en concreto para la enfermedad. El COVID-19 puede provocar problemas respiratorios que no superen los signos del resfriado hasta neumonía o fallo renal y pudiendo acabar con la muerte. No obstante, en la mayoría de los casos el o los pacientes deberían mejorar y recuperarse por sí mismos.

En casos concretos, en los que el afectado tiene alguna otra patología como enfermedades de tipo cardiovascular, enfermedades del aparato respiratorio, cáncer, diabetes o se encuentran inmunodeprimidos, tienen más posibilidades de fallecer debido a las consecuencias del coronavirus, aunque su tasa de mortalidad es más baja que la del SARS.

No obstante, cualquier persona puede verse afectada por el coronavirus, aunque es en las personas con enfermedades crónicas, pacientes inmunodeprimidos y en personas mayores y en los niños donde tiene más incidencia.

Síntomas del coronavirus

Los síntomas y signos principales del coronavirus son similares a los de una gripe común. Generalmente, los síntomas aparecen entre dos y catorce días después de haber sido expuesto a la infección. Los síntomas del coronavirus pueden ser los siguientes:

  • Secreción nasal
  • Goteo nasal
  • Tos
  • Fatiga
  • Fiebre
  • Malestar general
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Sudores
  • Dificultad para respirar

A su vez, en los casos más graves del COVID-19, puede desarrollarse neumonía en uno o en ambos pulmones, así como bronquitis. En este caso, los síntomas pueden incluir el dolor en el pecho al respirar y al toser.

Estructura del coronavirus

Pruebas médicas para el coronavirus

Para diagnosticar el coronavirus, el especialista realizará un cultivo de nariz y boca, tomando muestras de salivas y de mucosa para analizarlas. Un análisis de sangre también puede resultar útil.

A su vez, una de las medidas que se han tomado para tratar de identificar y diagnosticar casos de coronavirus es la de la medición de la temperatura, siendo esta una medida útil para detectarlo aunque puede enmascararse con otras enfermedades que produzcan un aumento de la temperatura corporal.

El ingreso hospitalario es recomendable en los casos de COVID-19.

¿Cuáles son las causas del coronavirus?

Por el momento, las causas del coronavirus son desconocidas. Se sabe que algunos animales pueden actuar como reservorios, como por ejemplo los murciélagos, siendo precisamente éstos el origen del COVID-19.

No obstante, en el caso del COVID-2019, la transmisión ya ha superado la transmisión de animales a personas, transmitiéndose entre humanos.

Por norma general, el contagio se produce por vía aérea, particularmente, a través de las gotitas que las personas producen y liberan al hablar, al toser o al estornudar. Es entonces, al respirar estas gotitas cuando se produce el contagio, cuyos primeros síntomas y manifestaciones pueden aparecer entre dos y catorce días después.

Pese a que todavía no es una evidencia, se cree que el virus puede transmitirse también por el tacto, es decir, al tocar una superficie que ha estado previamente expuesta al coronavirus y posteriormente llevarse la mano a la nariz, a la boca o a los ojos. En el caso del contacto entre personas, es decir, por ejemplo a la hora de saludarse con dos besos en las mejillas o al estrecharse las manos.

¿Se puede prevenir el coronavirus?

Por el momento no existe una cura o una vacuna concreta que prevenga la transmisión del nuevo coronavirus, pero las autoridades sanitarias y la Organización Mundial de la Salud han recomendado una serie de pautas para tratar de prevenir el contagio del COVID-19.

  • Lavarse las manos constantemente con agua y jabón o con algún producto desinfectante
  • Taparse la boca y/o la nariz con algún pañuelo desechable cuando se estornude o tosa
  • No tocarse la nariz, la boca ni los ojos si previamente no nos hemos lavado las manos
  • Evitar el contacto con personas enfermas
  • No compartir cubiertos, vasos ni utensilios caseros
  • Mantener una buena higiene y desinfectar las zonas que se utilicen o toquen frecuentemente
  • Ponerse en contacto con el médico si se padece tos, fiebre y existen dificultades para respirar
  • Evites comer órganos o carne poco cocinada o cruda
  • Evitar el contacto con animales vivos y superficies en las que haya habido casos recientes de coronavirus
  • Evitar viajar a países en los que recientemente se han detectado casos

Tratamientos para el coronavirus

Por el momento, no existe un tratamiento concreto o una vacuna que acabe con la infección por coronavirus, no obstante, existen varios proyectos para conseguirla.

Pese a que por regla general, el coronavirus se puede superar sin precisar atención médica y siguiendo unas pautas similares a las del resfriado, en el caso del COVID-19, es necesario el ingreso hospitalario.

En el hospital, el paciente será atendido y aislado para evitar nuevos contagios, y se le administrarán antivirales, esteroides —a dosis altas— para reducir la inflamación de los pulmones y ayudar a los pulmones con oxígeno.

En contadas ocasiones, es posible que se necesiten administrar antibióticos, pero únicamente en casos en los que existe una sobreinfección.

Lo que sí se sabe es que existen tratamientos para controlar y aliviar los síntomas, por lo que el estado del paciente mejora tras la atención sanitaria, mejorando su pronóstico.

¿Cómo actuar si existen sospechas de coronavirus?

Si se cree o se tiene alguna sospecha de que se padece coronavirus, lo primero que se debe hacer es contactar telefónica con el 112. A su vez, la OMS y el Ministerio de Sanidad recomiendan lo siguiente:

  • Evitar el contacto con otras personas
  • Utilizar mascarilla para evitar el contagio
  • Lavarse las manos con frecuencia
  • Taparse la nariz y la boca al estornudar o toser
  • Evitar tocarse la nariz, la boca y/o los ojos con las manos